Durante las primeras semanas del año 2015, las instituciones internacionales especializadas en el estudio del clima, como NOAA, IRI, JMA, ECMWF1, etc., emitieron su alerta ante el desarrollo de un nuevo evento climático El Niño (ENOS) para este año, en respuesta al reciente incremento de la temperatura de las aguas superficiales del Océano Pacífico Tropical. En los pasados meses de enero y febrero la anomalía de la temperatura del mar en la región El Niño 3.4 osciló entre 0.4 hasta 0.7 °C.
Con base en las salidas de más de 20 modelos climáticos utilizados en el estudio del ENOS por parte de las instituciones que participan en el International Research Institute, el IRI está pronosticando El Niño 2015 con más de 70% de probabilidad de ocurrencia. Es una probabilidad muy alta considerando las tres fases posibles del fenómeno (El Niño, Neutro y La Niña).
Los efectos de El Niño 2015 ya se dejaron sentir en varias regiones del continente Americano a través de eventos extraordinarios: precipitación y sequía, principalmente. El estado de California, y en general todo el Oeste de los Estados Unidos de América del Norte, pasa por una severa sequía que ha puesto en riesgo no solo la generación de electricidad y la producción de alimentos, sino hasta la disponibilidad de agua de uso doméstico. Este evento ya se ganó el calificativo de ?la sequía más severa de los últimos 1,000 años? por parte de los expertos. En México, en febrero y marzo se registraron eventos lluviosos extraordinarios, siendo éstos meses de primavera típicamente los más secos del año. Tan sólo las precipitaciones ocurridas del 13 al 16 de marzo de 2015 representaron entre el 25 al 120 % de lo que llueve normalmente en el verano en las regiones afectadas. Por su parte, Sudamérica está sufriendo sequías en diversas secciones del Cono Sur. Brasil no logra salir de una sequía prolongada en la Amazonia, la que aún se extiende al Nordeste y alcanza hasta Paraná en el sur del país. En Argentina se han presentado condiciones contrastantes extremosas, lluvias excesivas y sequía, a lo largo del país hasta alcanzar Tierra del Fuego. En Centroamérica hay condiciones variables; sin embargo, debido a que 2014 fue un año muy seco, actualmente los suelos de la región arrastran un déficit de humedad.
De acuerdo a diversas fuentes informativas, el Ministerio de Agricultura de Brasil redujo sus expectativas en la producción de maíz y soja, lo cual tiene fuertes implicaciones en la oferta mundial de granos dada la aportación de Brasil a las reservas de granos.
Climática y estadísticamente hablando, es altamente probable que en la mayor parte de 2015 prevalezcan los efectos de El Niño y continúen las secuelas de la variabilidad climática que varia más lentamente (décadas) presentando diferente sensibilidad a los fenómenos que ocurran en cada región de las Américas. Pero además de la sequía, otros efectos colaterales se asocian al ENOS como; ondas cálidas, huracanes de alta intensidad en el Pacífico, tormentas de granizo y heladas tempranas. A todos estos riesgos estarán sujetos los cultivos agrícolas y la ganadería del continente, tal como se constata en las estadísticas agropecuarias de los años bajo catástrofe climática. Sin olvidar que El Niño está altamente correlacionado con el aumento en la siniestralidad de los cultivos de verano.
Fig. 1. Precipitación acumulada (mm) y anomalía (%) de enero de 2015 en el continente Americano.
Fig. 2. Precipitación acumulada (mm) y anomalía (%) de febrero de 2015 en el continente Americano.
Si revisamos el estado actual de las anomalías de la Temperatura de la Superficie del Mar (TSM), en 2 sentidos; 1. El índice NIÑO 3.4 (Fig. 4.) ha mantenido un valor de +0.5 °C ya casi por 3 meses consecutivos, con esto bastaría para esperar en breve el inicio de un evento El Niño; 2. Pero el patrón espacial observado (Fig. 5), no corresponde al llamado El Niño canónico (típico) donde una franja de agua más caliente de lo normal se extiende por el ecuador, desde las costas de Sudamérica hasta el Pacífico central llegando hasta las costas de Norteamérica, y con anomalías negativas hacia el Pacífico occidental (Fig. 6), en comparación, actualmente la región cálida se extiende con dirección 30º noroeste desde el sur de Sudamérica pasando por el ecuador en el Pacífico central, rodeando una notable anomalía fría y luego continuando hacia las costas de Norteamérica.
¿Qué está pasando?, ¿Hay un problema o inconsistencia en el índice NIÑO 3.4?, ó El patrón espacial de anomalías asociado a El Niño es más complejo de lo que se cree.
Muy probablemente estamos presenciando el inicio de un evento climático denominado El Niño Modoki (Fig. 5 y 7.), el cual fue identificado por primera vez en 2004 por Toshio Yamagata de la Universidad de Tokio, al tratar de explicar eventos extraordinarios de lluvia y sequía en Japón y el resto del mundo, a pesar de no haberse observado el patrón típico de anomalías de TSM que identifican a El Niño. Esto llevó a revisar el significado físico de los patrones de anomalías de TSM que estadísticamente explican la varianza observada, donde el primer modo principal corresponde a El Niño tradicional, y al segundo modo al El Niño Modoki, donde explican el 45 y 12 % de la varianza respectivamente (Fig.8).
Fig. 4. Anomalía de la temperatura de las aguas superficiales del Pacifico Tropical en la región El Niño 3.4 (Datos: http://www.cpc.ncep.noaa.gov/data/indices/wksst8110.for).
Fig. 5. Anomalías de la Temperatura de la Superficie del Mar, 23 de marzo de 2015. Tomado de: (http://www.ospo.noaa.gov/data/sst/anomaly/anomnight.current.gif
Fig. 6. Anomalías promedio de Temperatura de Superficie del Mar para un evento El Niño, el rectángulo indica donde se calcula los índices NIÑO 3, NIÑO 4 y NIÑO 3.4. (tomado de http://wwwjamstec.go.jp/frcgc/research/d1/iod/enmodoki_home_s.html.en)
Fig. 7. Anomalías promedio de Temperatura de Superficie del Mar para un evento El Niño Modoki, los rectángulos indican las áreas donde se calcula el índice asociado. (tomado de http://wwwjamstec.go.jp/frcgc/research/d1/iod/enmodoki_home_s.html.en)
Fig. 8. Arriba se observa el Primer modo principal de Anomalías de la TSM que explica el 45 % de la varianza, identificado como el patrón observado de El Niño. Abajo es el segundo modo principal que explica el 12 % de la varianza de la TSM, este patrón es el llamado El Niño Modoki. (tomado de http://wwwjamstec.go.jp/frcgc/research/d1/iod/enmodoki_home_s.html.en)
Se ha encontrado que ante eventos de El Niño Modoki se asocian cambios importantes en el comportamiento estacional de la lluvia y temperatura de superficie en diversas partes del planeta, normalmente a estos efectos o impactos a distancia se denominan Teleconecciones. En los veranos de Junio-Septiembre de 1986, 1990, 1991, 1992, 1994, 2002 y 2004, se identificaron los eventos más intensos de El Niño Modoki en su fase positiva, observándose en promedio que las lluvias (datos GPCP) se presentan por abajo de lo normal al sur de California, Noroeste, centro, sur y sureste de México, América Central así como en las islas del Caribe; mientras lluvias por arriba de lo normal en Venezuela, oriente de Colombia y parte de Ecuador (no mostrado) (Karumuri, et al., 2007).
Si reconocemos que los índices NIÑO (NIÑO3, NIÑO1-2 y NIÑO3.4) se han convertido en los mejores indicadores cuando inicia ó termina un evento El Niño/La Niña, debemos aceptar que existen otros comportamientos ó variantes del ENOS que debemos también considerar, tal es el caso de El Niño Modoki que es otro modo extremo en que opera el sistema Atmósfera-Océano, por lo tanto es necesario observar otros índices ENOS como el Índice El Niño Modoki (EMI, por sus siglas en inglés).
Es el momento de ampliar nuestra perspectiva sobre la variabilidad conocida del clima, en el futuro esto evitará confundir el modo ENSO típico con el ENSO Modoki, tal como ocurrió con el evento "La Niña 2011", donde los valores del índice NIÑO 3.4 así lo confirmaban, pero al revisar el patrón de las Anomalías de TSM encontramos que más bien correspondió, a la fase fría de El Niño Modoki, donde en el Pacífico del este, aguas anómalamente frías rodean a un sector cálido próximo a las costas de México, América Central y extendidas hasta Perú (Fig. 9).
Fig. 9 En contraste con la situación de marzo-2015, se presenta el patrón de Anomalías de la TSM de febrero-2011 identificada como la fase fría de El Niño Modoki (¿La Niña Modoki ?). Tomado de: http://www.ospo/Products/ocean/sst/anomaly
Es necesario hacer un análisis detallado de los impactos en la lluvia y temperatura de superficie cuando ocurre un evento El Niño/La Niña Modoki, sobre áreas específicas de América, aunque se puede decir con seguridad que el evento de 2011 representó, un año de alto impacto por la pérdida importante de cosechas en el sector agropecuario de México.
En análisis posteriores definiremos los patrones de lluvia promedio observados sobre México y América Central cuando ocurren eventos El Niño Modoki.
Referencias
1. Karumuri Ashok,Swadhin K. Behera,Suryachandra A. Rao, Hengyl Weng and Toshio Yamagata, 2007: The Niño Modoki and its possible teleconnection, Journal of Geophysical Research, Ocean, Vol 112, C11007, 27 pp.
Notas
Modoki: Término japonés que significa "Similar pero Diferente"
GPCP: Global Precipitation Climatology Project